4.12.10

La emoción de educar

Hace una semana gracias a Pere Marquès pude leer un libro de la editorial SM, en colaboración con la Campaña Mundial por la Educación, llamado “La emoción de educar. Reflexiones y vivencias en torno a la educación”-obra de distribución gratuita-, una obra colectiva en la que veintitrés intelectuales, artistas y personas de relevancia pública comparten vivencias y reflexiones en torno al maestro, la escuela y la educación, dos de ellos comentados en este blog, Mario Vargas LLosa y José Saramago.


La emoción de educar nace a partir de Abre un libro, abre el mundo, una iniciativa desarrollada por la Campaña Mundial por la Educación (CME), con motivo de la celebración de la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME) de 2009, mencionada en este blog en el post La gran lectura,  para la que más de un millar de personas, a las que se sumaron diversas personalidades, escribieron relatos y enviaron ilustraciones a favor de la educación.

Todos estos trabajos fueron recogidos en un libro digital cuya lectura tuvo lugar entre los días 20 y 26 de abril de 2009, bajo el título La Gran Lectura, y algunos de ellos han pasado a formar parte de este libro:  Saramago, los escritores Luis García Montero, Cayetana Guillén Cuervo, Forges, Mario Vargas Llosa, Rosa Regás y Fernando Savater, entre otros.

Estos autores enviaron, tal y como explica el director editorial del Grupo SM, Augusto Ibáñez, "aquello que reflejaba mejor su visión del mundo escolar, con un enfoque autobiográfico, ensayístico o literario". La intención es "rendir un pequeño homenaje a los docentes, para agradecerles su contribución a la mejora de la sociedad", agrega.

Partes en que está organizado el libro:

  1. El papel del educador
  2. La oportunidad de aprender
  3. El valor de la escuela
  4. La aventura de leer
  5. El poder de los libros


 El texto que Mario Vargas Llosa comparte lo titula "Recuerdos de Cochabamba" que es una adaptación de "Semillas de los Sueños" de la editorial Letras Libres. Aquí el enlace a la lectura. Allí Vargas Llosa comparte su infancia en la ciudad boliviana de Cochabamba, lugar que también menciona en su discurso al recibir el premio Nobel de Literatura 2010.