22 agosto 2019

¿Estamos arruinando su infancia?

La salud mental y física de los niños está en riesgo.
En los últimos años nos hemos centrado en una escuela de calificaciones, de escuelas por encima de la media en PISA.
Ilustración Greg Clarke
Como profesores ponemos todas nuestras energías en desarrollar los contenidos, son tantos que no podemos adaptarlos a las formas y tiempos de aprender, y por supuesto evaluamos a todos por igual. ¿Nos hemos convertido en una fábrica educativa? 

Todo esto genera estrés en los niños y las niñas, quienes se esfuerzan  para destacar en las pruebas estandarizadas, sean estudiantes con buenas calificaciones o no, la escuela solo tiene un objetivo.
Donde queda centrarse en el desarrollo psicológico y motor, el bienestar y la alegría de los y las estudiantes. 

A continuación te explico desde la mirada educativa ¿por qué afirmo esto? y ¿cómo podemos rectificar?

Reflexión basada en los artículos:

1.  To Really Learn, Our Children Need the Power of Play por Pasi Sahlberg and William Doyle, jueves, 8 de agosto de 2019 en Wall Street Journal.
2. We Have Ruined Childhood por Kim Brooks, 17 de agosto de 2019 en The New York Time.
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Recuerdo el profundo interés que tuve por conocer los informes PISA y el tiempo que dediqué seguir sus resultados. Con el tiempo, todos hemos visto su alcance mundial, la influencia que ha tenido en las políticas educativas de los gobiernos y a la repercusión en las familias al elegir las escuelas y los pormenorizados análisis. 

Hace  exactamente 11 años que compartí en este blog mis primeros aprendizajes de PISA. 

No sabíamos que se iba a convertir en la paranoia de muchos, ni a la presión que estábamos sometiendo a los y las estudiantes. 

Digo PISA, porque todos podemos comprender de qué hablamos, pero en realidad casi todas las escuelas se han centrado en buscar mejores resultados cuantificables para presumir de calidad y excelencia. Hemos seguido "apretando", exigiendo, deformando el sentido humanista y social la educación para convertirlo en porcentajes. 


Una "escuela de la masificación" en dónde las personas que ingresan siendo únicos y diferentes, son "reprogramados" para ser útiles a la sociedad.  

¿El resultado serán personas que piensan de una misma forma, con las mismas aspiraciones y miedos? 

Desde la pedagogía y psicología, en el camino por lograr los mejores resultados en las evaluaciones,se va observando la otra cara de estos resultados, un incremento de infantes y jóvenes deprimidos, con déficit de habilidades sociales y psicomotoras, ansiosos, segregados y abandonando el sistema escolar.

lustración João Fazenda
"Un estudio de 2019 publicado en el Journal of Abnormal Psychology encontró que entre 2009 y 2017, las tasas de depresión aumentaron en más del 60 por ciento entre las edades de 14 a 17, y el 47 por ciento entre las edades de 12 a 13. Esto no es solo un problema de diagnósticos aumentados. El número de niños y adolescentes que fueron vistos en salas de emergencia con pensamientos suicidas o que habían intentado suicidarse se duplicó entre 2007 y 2015"(Brooks).

¿Pero es solo responsabilidad de la educación formal? Kim Brook reflexiona sobre otros posibles factores: las pantallas, la alimentación, la falta de aire fresco y tiempo libre, los modelos de crianza, sobreprogramado y sobreprotegido, la cultura general de ansiedad y miedo.  

De todo lo mencionado por Brooks, la mayor preocupación de las familias y pediatras en España es sobre el influencia del tiempo frente a las pantallas y las redes sociales en el desempeño en su déficit social y psicotricidad. ¿Es suficiente con quitar o limitar la exposición a las pantallas? 

Siempre que oigo este tema pienso la película Wall-e.  

Captura de pantalla de la película Wall-e
Desde 2008, fecha de su estreno, esta imagen ha pasado de ser ciencia ficción a ser la mayor preocupación de pediatras en todo mundo, la obesidad infantil. Pero en la imagen no solo se observa a un niño obeso, también están los porqués, la mala alimentación, la falta de movilidad, las dependencia a pantallas, el individualismo y la soledad humana.

¿Qué podemos hacer? La propuesta es una receta "ancestral": Salgamos a jugar.  

"Según los médicos, el juego en la escuela —incluyendo el recreo, aprender jugando y el descubrimiento lúdico, así como los períodos de actividad intelectual y física autodirigida de los niños con una mínima interferencia directa de los adultos— aumenta la salud mental y física, desarrolla la función ejecutiva y ofrece el entorno educativo y de desarrollo ideal para los niños " (Sahlberg and Doyle). 

Eso es especialmente más importante para los niños y niñas que pueden verse privados de oportunidades para jugar dentro y fuera de la escuela. Las familias deben organizarse en la comunidad para promover espacios para el juego autónomo y en familia. 

El  principal esfuerzo en organizarse para destinarle tiempo (¡Oh, si el tiempo!). Sin embargo, demasiadas familias están enfocadas en otros objetivos: 
1) Tener hijos e hijas exitosas, se han centrado en pagar por la educación para mejores resultados académicos de los actuales currículos 
2) Tener hijos e hijas felices, para ello son permisivas, alentadas por consumismo, compran lo que sea necesario para que no les falte nada. Se convierten en madres o padres helicópteros, que exageran las preocupaciones sobre la seguridad y evitan las experiencias que conllevan el menor riesgo de exponer a sus hijos/as a situaciones que podrían generar ganadores y perdedores. Como por ejemplo:  eliminan las competiciones de equipo, juegos de esquivar la pelota, no permiten que sus hijos/as trepen a los árboles, exploren la orilla del río o se dirijan al parque.

Se ha perdido de vista que lo realmente es  importante: El bienestar mental y físico para una vida sana presente y futura. Las exigencias de felicidad y éxito a toda costa generan niños y luego adultos con trastornos físicos y psicológicos. El éxito personal de la infancia se basa en quererse a si mismos, de descubrirse, en ser creativos y de aplicar las lecciones aprendidas al jugar con los demás. 
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¿Por qué el juego? 

El juego estimula el desarrollo de nuestras funciones físicas, intelectuales, emocionales, éticas y sociales. A continuación se detallan más argumentos de la importancia de incluir más momentos y espacios de juego autónomo así como actividades educativas basadas en el juego y la actividad física. "Al jugar los niños y las niñas exploran, descubren, fracasan, triunfan, socializan y prosperan. Es un elemento fundamental de la condición humana. Es la clave para dar a los escolares las habilidades que necesitan para tener éxito: habilidades como creatividad, innovación, trabajo en equipo, reflexión, resiliencia, expresividad, empatía, concentración y función ejecutiva" (Sahlberg and Doyle).

Busquemos ese tiempo para que jueguen a su aire, planifiquemos actividades lúdicas y colaborativas, dejemos de pensar por ellos y de consumir pantallas.
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Más beneficios del juego
  • Es una oportunidad de expresar sentimientos.
  • Es transgredir, es libertad y acuerdos, gozo, placer, diversión.
  • Es una actitud mental, no un objeto, no se encuentra en los juguetes
  • Son sistemas de recompensa social y emocional, comentarios instantáneos y la capacidad de aprender de un fallo divertido y mejorarlo.
  • Es aprender a auto- regular, diferir la gratificación, controlar los impulsos y dirigir la atención.
  • Se aprende a asumir la responsabilidad y gestionar los riesgos a una edad temprana.Proporciona placer y satisfacción.
  • El ejercicio, sus cerebros funcionan mejor y ayuda a mantener la concentración. 
  • El progresivo control del tono, equilibrio y respiración. Satisfacción por el creciente dominio corporal. El control postural. 
  • La confianza en las propias posibilidades de acción, participación y esfuerzo personal en los juegos y en el ejercicio físico. 
  • La exploración y valoración de las posibilidades y limitaciones perceptivas, motrices y expresivas propias y de los demás. Iniciativa para aprender habilidades nuevas.
  • Las nociones básicas de orientación y coordinación de movimientos. 
  • La adaptación del tono y la postura a las características del objeto, del otro, de la acción y de la situación.
  • La comprensión y aceptación de reglas para jugar, participación en su regulación y valoración de su necesidad, del papel del juego como medio de disfrute y de relación con los demás.
  • Fomenta el compromiso y estimula la creación de sentido. 
  • Permite desarrollar habilidades relacionadas con el dominio, conocimiento del contenido y pensamiento creativo. 
  • Fomenta otros aprendizajes por ejemplo cuando los niños juegan con bloques, dibujan y participan en juegos dramáticos, cuentan, clasifican, y crear y examinar patrones. El juego socio-dramático implica contar historias, usar un vocabulario rico y practicar la escritura. Forman nuevas conexiones entre personas, ideas, materiales y mundo. 
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2 comentarios:

  1. Excelente publicación,Dios te bendiga y muchos lo lean y comencemos a poner en práctica la experiencia lúdica.

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