26 mayo 2026

La gamificación en la formación docente: de recurso motivacional a estrategia pedagógica


Durante los últimos años, la gamificación ha ganado presencia en el ámbito educativo. Sin embargo, su uso no siempre ha estado acompañado de una reflexión pedagógica suficiente. En muchos casos, se ha asociado a la incorporación de puntos, insignias, niveles o recompensas, como si estos elementos fueran suficientes para transformar una experiencia de aprendizaje.

El artículo Evolution of teacher training in gamification: a bibliometric analysis of global trends and collaborations parte de una pregunta más amplia: cómo ha evolucionado la investigación sobre gamificación en la formación docente y qué tendencias permiten comprender su desarrollo como campo académico. 

Para responder a esta cuestión, el estudio realiza un análisis bibliométrico de 405 documentos publicados entre 2014 y 2025 en Scopus y Web of Science. Se utiliza el paquete Bibliometrix en R para analizar la producción científica, las redes de colaboración, la distribución geográfica y los temas emergentes en torno a la gamificación aplicada a la formación del profesorado.

Los resultados muestran un crecimiento sostenido del campo, con una tasa anual de crecimiento cercana al 21 %. La producción científica aumenta especialmente a partir de 2019 y alcanza su punto más alto en 2024. Esta evolución coincide con un contexto educativo marcado por la digitalización, la expansión de metodologías activas y la necesidad de fortalecer las competencias pedagógicas y digitales del profesorado.

España aparece como el país con mayor producción científica sobre gamificación y formación docente, seguida por Estados Unidos y Turquía. El estudio también identifica una progresiva internacionalización del campo, con contribuciones de más de 60 países. Esto indica que la gamificación no es una preocupación localizada, sino una línea de investigación presente en sistemas educativos diversos.


Uno de los aportes más relevantes del artículo es mostrar una transición conceptual. La gamificación ya no aparece únicamente como una herramienta para aumentar la motivación o dinamizar actividades. La literatura reciente empieza a situarla como una estrategia pedagógica más estructurada, vinculada al aprendizaje activo, la autorregulación, la evaluación formativa y el desarrollo profesional docente.


El análisis temático identifica conceptos centrales como educación, gamificación, estudiantes, formación docente, motivación intrínseca y desarrollo profesional. También aparecen temas emergentes como realidad aumentada, pensamiento computacional, usabilidad e inteligencia artificial. Estos resultados muestran que el campo se está diversificando y que la gamificación empieza a dialogar con otros desarrollos tecnológicos y pedagógicos.

El estudio también permite observar una conexión creciente entre la formación inicial y la formación permanente del profesorado. La gamificación se investiga tanto en contextos de preparación de futuras personas docentes como en programas de actualización profesional. Esta relación es importante porque sitúa la formación docente como un proceso continuo, donde las metodologías lúdicas pueden contribuir a la reflexión, la colaboración y el diseño de experiencias de aprendizaje más activas.

Ahora bien, el artículo también invita a una lectura prudente. El crecimiento de la investigación no significa que todas las propuestas gamificadas sean pedagógicamente sólidas. El reto no está en añadir elementos de juego de forma superficial, sino en diseñar experiencias coherentes con los objetivos de aprendizaje, el contexto educativo, la evaluación y las necesidades del profesorado.

Desde esta perspectiva, la gamificación en la formación docente requiere algo más que creatividad. Requiere fundamento pedagógico, criterios de diseño, evaluación situada y atención a la diversidad de contextos. Su valor no está en convertir la educación en juego, sino en aprovechar ciertas lógicas del juego para favorecer la implicación, la retroalimentación, la autonomía y la construcción de sentido.

El análisis bibliométrico muestra que el campo ha madurado. La pregunta ya no es solo si la gamificación motiva, sino cómo puede contribuir a la formación docente, en qué condiciones funciona, qué competencias favorece y cómo puede adaptarse a diferentes realidades educativas.

Referencia:

Rincón Pinzón, M. A., Vargas Sánchez, A. D., & Valdivia Vizarreta, P. (2026). Evolution of teacher training in gamification: a bibliometric analysis of global trends and collaborations. Social Sciences & Humanities Open, 13, 102657. https://doi.org/10.1016/j.ssaho.2026.102657

Evaluar la sostenibilidad de los telecentros más allá de la financiación y la tecnología

Cuando hablamos de reducir brechas digitales de la población, solemos pensar en financiación, conectividad, dispositivos, acceso a internet, etc. Todos estos elementos son importantes, pero no explican por sí solos por qué algunos espacios comunitarios de acceso digital logran mantenerse, transformarse y seguir siendo relevantes para su territorio, mientras otros se debilitan o desaparecen.

Los telecentros comunitarios son un buen ejemplo de esta complejidad. Desde su aparición en los años noventa, han sido promovidos como espacios para facilitar el acceso equitativo a las tecnologías digitales, especialmente en contextos con mayores desigualdades. Sin embargo, su papel ha ido cambiando con el tiempo. Ya no pueden entenderse únicamente como lugares donde las personas acceden a ordenadores o realizan trámites en línea.

Hoy, muchos telecentros funcionan también como espacios de acompañamiento, formación, participación ciudadana, mediación digital, articulación comunitaria y hasta innovación social. Son lugares donde se aprende, se comparten saberes, se fortalecen redes y se generan respuestas situadas a necesidades concretas del territorio.

Esta mirada es el punto de partida del artículo “Hacia una evaluación integral de la sostenibilidad de los telecentros: propuesta y validación del instrumento TESPOP”, publicado en Edutec. Revista Electrónica de Tecnología Educativa. En este trabajo proponemos y validamos TESPOP, un instrumento orientado a evaluar la sostenibilidad de los telecentros comunitarios desde una perspectiva integral.

El instrumento se organiza en seis dimensiones: tecnológica, económica, social, política, organizativa y pedagógica. Esta estructura permite analizar la sostenibilidad como un ecosistema de factores interrelacionados, y no como una cuestión reducida a la financiación o al mantenimiento técnico.

La dimensión tecnológica considera la adecuación de las infraestructuras, la conectividad, el software, el mantenimiento y la capacidad de adaptación técnica. La dimensión económica permite observar la planificación financiera, las fuentes de financiación y las alianzas necesarias para garantizar continuidad. La dimensión social se centra en la participación comunitaria, el liderazgo, la confianza y la relación con el contexto local. La dimensión política analiza el compromiso institucional, las políticas públicas de inclusión digital y la estabilidad del apoyo administrativo. La dimensión organizativa se refiere a la gestión interna, los roles, los horarios, la ubicación, la difusión y la calidad de los servicios.

Una de las aportaciones centrales del trabajo es la incorporación de la dimensión pedagógica. Esta dimensión reconoce que los telecentros son también espacios de aprendizaje no formal. En ellos no solo se accede a tecnología; también se desarrollan capacidades, se acompaña la apropiación crítica de las TIC y se generan procesos educativos adaptados a las necesidades de cada comunidad.

El estudio se desarrolló en tres fases. Primero, se realizó una revisión de literatura científica y técnica para construir el marco conceptual del instrumento. Después, TESPOP fue sometido a validación mediante juicio experto. Finalmente, se aplicó de forma piloto en un taller con 25 personas gestoras y dinamizadoras de la red de telecentros de Cataluña. Este proceso permitió ajustar el instrumento, mejorar la claridad de los ítems y valorar su aplicabilidad en contextos reales.

La propuesta parte de una idea sencilla, pero relevante: la sostenibilidad de los telecentros no depende solo de que existan recursos técnicos o económicos. También depende de su capacidad para generar vínculos, responder a las necesidades del territorio, sostener equipos formados, articular redes de colaboración y promover aprendizajes significativos.

En un momento marcado por la digitalización acelerada, la inteligencia artificial y las nuevas formas de desigualdad digital, necesitamos herramientas que permitan mirar estos espacios con mayor profundidad. Evaluar los telecentros implica preguntarse por su infraestructura, pero también por su función social, educativa y comunitaria.

Cada dimensión recoge factores internos y externos que influyen en la continuidad, adaptación y pertinencia del telecentro en su contexto local (tabla 2). El instrumento se plantea como una guía de autoevaluación, coevaluación y análisis institucional, útil para identificar fortalezas, detectar áreas de mejora y orientar decisiones compartidas entre administraciones, equipos gestores y comunidades. Su principal aporte es incorporar la dimensión pedagógica como parte de la sostenibilidad, reconociendo que estos espacios también generan aprendizajes no formales, acompañan procesos de apropiación digital y fortalecen capacidades comunitarias. 


TESPOP busca contribuir a esa conversación. No como una receta cerrada, sino como una guía para facilitar diagnósticos situados, apoyar la toma de decisiones y fortalecer políticas locales de inclusión digital.

Porque la inclusión digital no se garantiza únicamente con acceso. También requiere acompañamiento, comunidad, formación, participación y capacidad de adaptación al contexto.

Referencia:

Valdivia-Vizarreta, P., Úcar, X., & Muñoz Moreno, J. L. (2026). Hacia una evaluación integral de la sostenibilidad de los telecentros: propuesta y validación del instrumento TESPOP. Edutec. Revista Electrónica de Tecnología Educativa, 95, art. 10. https://doi.org/10.21556/edutec.2026.95.4451

#InclusiónDigital #Telecentros #EducaciónNoFormal #PedagogíaSocial #Sostenibilidad #InnovaciónSocial #TecnologíaEducativa