7.6.14

Jugando con los refranes, juego de memoria descargable

Comparto con vosotros este material que pueden descargar desde Scribd (al final de esta entrada). Lo he creado como una forma de animar a la lectura y a la vez difundir nuestra sabiduría popular.

Juego Memoria de refranes.
El juego consta de 20 tarjetas, cada una contiene la mitad de un refrán. El juego consiste en encontrar las tarjetas que completen  cada refrán. Se ha tenido en cuenta que los  refranes se utilicen en América y España.

Juego_memoria_refranes.pdf 

13.5.14

Crear un kamishibai para contar "La sopa de piedras"


Para crear un kamishibai (enlace a explicación detallada) son necesarios los siguientes materiales: cartón, una cuchilla(cutter), pegamento escolar, lapiz y cinta con pegamento (cinta aislante, washi tape, etc). Para decorarla de forma sencilla colorearle he utilizado acuarelas.

1. Cortar el cartón en tres rectángulos, yo he utilizado una medida DINA4, para el molde 3-color amarillo, los otros dos (molde 1 y 2) son tres centímetros más grandes por cada lado. Otra opción es hacer un super kamishibai, partiendo de una medida el doble de grande osea  DINA3.  
2. Al primero de los cartones le he realizado tres cortes como se muestra en la siguiente imagen, estas serán las puertas.

El siguiente cartón debe tener un corte rectangular en el centro como se muestra en la imagen del punto 1 (molde base-color azul). Este permitirá ver las láminas del cuento. Por ello, antes de cortar este segundo cartón debéis  tener claro la medida de las imágenes de vuestro cuento. El cuento que nosotros crearemos en esta oportunidad será en la mitad de una hoja DINA4.

El último cartón (molde 3-amarillo) sirve de soporte para las láminas del cuento por detrás y va pegado al segundo cartón por los tres costados. ¡Listo, ya tenemos todo cortado, ahora  a armarlo!

3.  Unimos con pegamento cada una de las partes cortadas y reforzamos con cinta. El resultado debe ser como el de la siguiente imagen.


4. Para crear el cuento, "la sopa de piedra" se han cortado  tres hojas de cartulina de tamaño DINA4 por la mitad. Se ha coloreado los paisajes del cuento con acuarela y para los personajes se han utilizado imágenes encontradas en el ordenador se han impreso y recortado.

5. Una vez que ha secado bien la acuarela se han  pegado los personajes. A este cuento no se le ha puesto papel adhesivo transparente (contac) para plastificarlo, por que el brillo de algunos dificulta la visión. Cómo podrán ver, no es una obra de arte, pero es una manera rápida y efectiva para  crear y poder contar el cuento. A continuación se muestran las seis láminas del cuento terminadas. Al final podéis encontrar la letra del cuento (castellano) y el audio (catalán por Xesco Boix).



6. Así quedaría el kamishibai cerrado. Aquí podéis hacer más decoraciones, por ejemplo como los retablos peruanos o simulando un teatro, todo depende del tiempo y la imaginación. Este kamishibai fue creado para enseñar a mis alumnos de la UAB del grado de educación social a elaborar un kamishibai  por ello el cuento está en catalán, el objetivo era mostrar que con pocos recursos y en poco tiempo podemos crear un recurso interesante para contar cuentos. A partir de aquí, vosotros  podéis mejorarlo.

A. Conte La sopa de pedres (catalán-texto y audio)

B. Cuento: La sopa de piedras (castellano)

Había una vez, hace mucho tiempo, un país que estaba en guerra . Y saben que las guerras siempre traen problemas, traen rencores, envidias, hay muchos muertos, mucha sangre. Pero sobre todo en las guerras falta el pan. La gente pasa hambre. No se cosecha el trigo, no se hace harina y la gente se muere de hambre.

Un buen día, un soldado, harto de manejar las armas, decidió huir de la guerra. Y huyendo, huyendo, cansado y hambriento, llegó a un pueblo. Era alto como un santo paz y chupado como un clavo, e iba sucio, harapiento y polvoriento. Parecía un saco de huesos. Un fideo. Muerto de hambre, llegó a una casa, llamó a la puerta y cuando sale la dueña dice:

- Señora, ¿no tiene un trozo de pan para este soldado que viene muerto de hambre de la guerra? -

La dueña de la casa le mira y dice:

-Pero, ¿que estás mal de la cabeza? ¿Te has vuelto loca? ¿No sabes que no hay pan? Pero ... ¿cómo te atreves...? ¡inconsciente ...! -

Y a empujones lo saca fuera de la casa. ¡Pobre soldado ...! Prueba fortuna en otra casa, llama y dice:

- Señora, ¿no tiene un trozo de queso para este soldado que viene muerto de hambre de la guerra? -

La dueña lo mira fijamente y le dice:

-Pero, ¿qué dices? No sabes que no hay, de comer? ¿Como te atreves a pedir? -

Y también a patadas y empujones lo saca fuera. ¡Pobre soldado ...! Lo probó en otro lleva, en dos, en tres, en cuatro y cinco. Y a todas las puertas recibió la misma respuesta:

- ¡Estás loco! ¡Fuera, huye de aquí ... ! -

Y es que la gente de aquel pueblo estaban hartos de la guerra miserable que les había quemado los campos y se los había llevado a los jóvenes, y es por eso que no querían saber nada de soldados. Le cerraban la puerta en las narices todo gritándole que se fuera.

¡Ah , pero el soldado no se dio por vencido! ... Atravesó el pueblo de punta a punta y se fue al final, donde había un lavadero público. Encontró varios niños y dice:

- ¡Hey! ¡niños! ¿No desean ayudarme a hacer una sopa que hago de piedras? -

Los niños rieron.

- ¿Una sopa de piedras ...? ¿Pero que estás loco? -

Y se reían. Nuestro soldado, cansado, hambriento y deprimido, se sentó junto a la fuente de la plaza del pueblo y, como ya no sabía qué hacer, se puso a llorar. Lloraba y lloraba hasta que un niño se le acercó, y luego otro y otro todavía.

- Soldado, ¿qué tienes? ¿Porqué lloras? -

-Es que yo quería hacer una sopa de piedras, que es una sopa que yo sé hacer y que me sale muy buena , pero no puedo hacerlo. - Responde el soltado.

¿Que te podemos ayudar? - Pregunta Martín.

- ¡Y tanto, los niños ...! Vean, necesito que me traigan una olla grande, agua, un puñado de piedras y leña para hacer fuego- El soldado responde.

En un santiamén todos los niños y las niñas fueron a buscar las cosas que había pedido el soldado. Encienden fuego, ponen la olla encima, meten agua y piedras. El agua se empezó a calentar. Los niños y las niñas estaban impacientes y decían:

- ¿Podemos probar la sopa? -

- ¡Calma, calma! - Exclama el soldado. -

La sopa se iba calentando, y al poco, el soldado puso los dedos dentro, la probó y dice:

- ¡Mmmmm ...! ¡Que buena! ... Yo diría, sin embargo, que falta un punto de sal. -

Una chica que se llamaba Isabel dijo:

-¡Pero, si yo tengo en mi casa ...! -

Se puso a correr hacia su casa y, a escondidas de su madre, cogió la sal y la llevó al soldado, que la echó en la olla. Al cabo de un rato, el soldado volvió a probar la sopa y dijo:

- ¡Que buena ...! Pero yo diría que le falta un poco de tomate. -

Un chico que se llamaba Luis le hace:

-¡Pero si yo tengo en mi casa! Voy enseguida. -

Y también faltarían patatas y arroz.

- Pues yo puedo sacar las patatas del huerto. -Dijo Ana.

- ¡Y yo en casa tengo arroz. Lo voy a buscar! - Exclamó Esther.

Mientras, la Josefina se preguntaba que podía llevar.

- ¿No tienes de paso col? - Le pidió el soldado.

-¡Sí que tengo! ¡Ahora corro! -Respondió la Josefina.

Y aquellos muchachos fueron llevando zanahorias, cebollas, judías, garbanzos, nabos, coles, apios, lentejas, e incluso un trajo un trozo de pollo. La plaza ya estaba llena de todos los niños del pueblo y en medio estaba el soldado que removía la olla con mucha ceremonia. La volvió a probar, sacó las piedras con una cuchara y dijo:

- Esta sopa ya está. ¡Mmmmm ...! ¡Qué sopa más buena! ¡Nos ha quedado buenísima! ¡Es la mejor sopa de piedras que he probado nunca! -

Todos los niños aplaudían y saltaban dando gritos por la plaza.

- ¡Ahora vayan a casa y decís a los padres, abuelos y tíos que vengan con platos y cucharas, que hoy hay sopa de piedras para todos! - Exclamó el soldado.

Hubo sopa para todos. Nadie se quedó sin sopa de piedras en ese pueblo.

Y así fue como gracias a los niños y niñas, aquel soldado y todo el pueblo pudieron comer por toda el hambre que tenían, contentos y haciendo fiesta. Y desde ese día, toda la gente del pueblo, grandes y pequeños, gracias a un soldado desconocido, aprendió a compartir algo más lo que cada uno tenía.

Desde siempre en muchos países por diversas razones nos hemos reunido para hacer frente al hambre y la pobreza, la crisis, al inflación frente a “una sopa de piedra”.

23.4.14

"El gallo Kiriko" y técnica para crear un cuento acumulativo

Detallaré la forma de construir el cuento a partir de una técnica muy sencilla y económica, comparto el audio y la transcripción del cuento completo.

Para elaborar el cuento solo necesitamos papel de colores, cartulinas, tijeras y pegamento escolar (todo el papel y cartón de las imágenes son del contenedor azul).

"El gallo kiriko" es un cuento popular español de estructura acumulativa que los niños pueden repetir en voz alta, recordando las acciones y personajes que se suceden en la historia. Estos cuentos tienen la particularidad de ir mencionando personajes y acciones pero volviendo siempre al principio.

Además de promover la lectura, permiten el desarrollo de la expresión oral, la memoria y la organización.

Pueden ser creados también por niños y jóvenes, de esta manera tendrán herramientas para contar sus propios cuentos.


Cuento circular: "El gallo Kiriko"

I. ¿Cómo elaborar el cuento?

1. Recortar tres cartulinas de colores según los siguientes moldes. Dos círculos del mismo tamaño. El primero sin ningún otro corte. El segundo de ellos debe tener dos agujeros, uno en el centro de forma circular y otro en forma de ventanita trapezoidal. El tercer círculo es mucho más pequeño y no tiene ningún corte al interior.



2. Dibujar en la primera cartulina de la izquierda los personajes y colorearlos (gusanito, lechuga, cabra, palo, fuego, lluvia). Para unir las tres cartulinas es necesario colocar un punto de pegamento(muy poquito) en el centro de la cartulina primera cartulina (dónde están los dibujos) colocar la segunda cartulina  (la de la ventanita) centrada tratando que el pegamento no la toque y pegar el círculo pequeño. La cartulina del centro debe poder girar. Esperar que seque.


3. ¡Todo listo! solo falta estudiar el cuento. Para ello tenéis a continuación el audio y el cuento completo. Y si os animaros a hacer más cuentos, al final tenéis un enlace al proyecto de Leer.es sobre más ejemplos de cuentos redondos. ¡Y contad conmigo para difundir o compartir más formas de crear cuentos!


II. Audio:

 El siguiente enlace contiene por Arsenio Corsellas en Goear descargable(.mp3) . 

III. Transcripción de la narración

Narrador: Un gallo muy engreído, de buen plumaje y de buen pico, paseaba presumido, era el gallito Kiriko.
al cruzar el caminito, se encontró con Gusanito.
Gusanito: ¿Dónde vas gallo Kiriko? 
Gallo Kiriko: voy a la boda del tío Perico.
Gusanito: ¿no puedo ir yo contigo? si dices que sí, te sigo.
Gallo Kiriko: desiste de tal empeño, no corres eres pequeño.
(El Gusanito empezó a llorar) 
Gallo Kiriko: mira para que no digas, te llevo yo en mi barriga.
Narrador: Y aquel gallo tan altivo, se lo comió de aperitivo.

Caminando muy contento y limpiando su pechuga, vio una huerta y al momento le preguntó una lechuga.
Lechuga:¿Dónde vas gallo Kiriko?
Gallo Kiriko: voy a la boda del tío Perico
Lechuga: y cerca del caminito, ¿no habrás visto a Gusanito?
Gallo Kiriko: con el mi tiempo no pierdo, si le he visto no me acuerdo.
Gusanito: me comió este gallo feo como si fuera un fideo, para llevarme Kiriko a la boda del tío Perico.
Lechuga: ah sí, pues ¡toma toma! por comerte a Gusanito.
Narrador: y la lechuga con prisa, le dio una buena paliza. Huyó el gallo malparado y a poco en un verde prado se encontró con doña cabra, y le dijo estas palabras:
Gallo Kiriko: doña cabra, un gran favor quisiera que usted me hiciera, la lechuga me pegó y ojala usted la comiera.
Cabra: bien, ¿Cuándo hizo eso Kiriko?
Gallo Kiriko: cuando iba a la boda del tío Perico.
Cabra: antes contesta amiguito, ¿no habrás visto a Gusanito?.
Gallo Kiriko: con el mi tiempo no pierdo, si le he visto no me acuerdo.
Gusanito: me comió este gallo feo como si fuera un fideo, para llevarme Kiriko a la boda del tío Perico, contestó Gusanito.
Cabra: ah sí, pues ¡toma, toma maldito!, por comerte a Gusanito.
Narrador: y le envistió con sus astas y el gallo gritaba
Gallo Kiriko: ¡basta!
Narrador: Corre Kiriko espantado, cuando un palo se ha encontrado.
Gallo Kiriko: buen palo, pega a la cabra que me envistió, y se ha negado a comerse a la lechuga que tan mal me ha tratado.
Palo: antes contesta amiguito, ¿no habrás visto a Gusanito?.
Gallo Kiriko: con él mi tiempo no pierdo, si le he visto no me acuerdo.
Gusanito: me comió este gallo feo como si fuera un fideo, para llevarme Kiriko a la boda del tío Perico.
Palo: ah sí, pues ¡toma, toma maldito!, por comerte a Gusanito.
Narrador: Del palo Kiriko huyendo, ve un gran bosque que está ardiendo.
Gallo Kiriko: señor fuego, quema al palo que a la cabra no pego por no comer la lechuga que tantos golpes me dio.
Señor Fuego: ¿Cuándo sucedio Kiriko?
Gallo Kiriko: cuando iba a las bodas del tío Perico.
Señor Fuego: antes contesta amiguito, ¿no habrás visto a Gusanito?.
Gallo Kiriko: con el mi tiempo no pierdo, si le he visto no me acuerdo.
Gusanito: me comió este gallo feo como si fuera un fideo, para llevarme Kiriko a la boda del tío Perico.
Señor Fuego: ah sí, pues ¡toma, toma maldito!, por comerte a Gusanito.

Narrador: Chamuscado echa a correr, cuando comienza a llover.
Gallo Kiriko: doña Lluvia, apaga el fuego, porque al palo no quemó, que a la cabra no pegó, que a la lechuga no se comió, que tal paliza me dio.
Doña lluvia: ¿Cuándo sucedio Kiriko?.
Gallo Kiriko: cuando iba a las bodas del tío Perico.
Doña lluvia: antes contesta amiguito, ¿no habrás visto a Gusanito?
Gallo Kiriko: con él mi tiempo no pierdo, si le he visto no me acuerdo.
Gusanito: me comió este gallo feo como si fuera un fideo, para llevarme Kiriko a la boda del tío Perico.
Doña Lluvia: ah sí, pues ¡toma, toma maldito!, por comerte a Gusanito.

Narrador: Calado y medio quemado, llega mal trecho Kiriko a la boda del tío Perico.
Sin decir hola ni adiós, lo coge la cocinera Antonia lo mata sin ceremonia y lo pone en el arroz.
Y fue tal como os explico el fin del gallo Kiriko
- narrador un momentito, ¿qué le paso a Gusanito?
Gusanito: no temas, pues yo salí, e invitado estoy aquí comiendo este arroz tan rico en la boda del tío Perico. Respondió Gusanito.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

Guía didáctica para imprimir

Gracias a mis amigos Pepe y Roxana, por permitirme aprender de ellos.

6.3.14

Cuento para iniciar a los niños en el teatro, la expresión oral y corporal.

Es un tipo de cuento progresivo, perfecto para realizarlo como teatro leído y aprovechar en desarrollar la expresión corporal de los personajes y la expresión oral del narrador, también para hacerlo al aire libre y en las escuelas de verano.

Participan 6 personajes (una abuelo, una abuela, una nieta, un gato, un perro y un ratoncito) y un/a narrador/a.

Propuestas para la actividad
Leemos el cuento,
Se eligen los personajes y estos preparan sus máscaras (o como eleborar algo representativo del personaje, que no lleve mucho tiempo).
Los otros alumnos pueden crear cuentos similares, cambiando la situación y/o aumentando los personajes.
Támbien puede ser un cuento para aulas interculturales, con el se puede introducir la cultura rusa, como para la clase de naturales al hablar de hortalizas de climas frios y que crecen bajo la tierra.


El Nabo. 
Cuento Popular Ruso
Recogido inicialmente por Alexei Tolstoy.
en el siglo XIX

Había una vez un abuelo que plantó un nabo chiquitito y le dijo:
 —Crece, crece, nabito, ¡crece dulce! Crece, crece, nabito, ¡crece fuerte!

Y el nabo creció dulce y fuerte y grande. ¡Enorme!

Un día, el abuelo fue a arrancarlo. Tiró y tiró, pero no pudo arrancarlo.

Entonces llamó a la abuela. La vieja tiró de la cintura del viejo. El abuelo tiró del nabo. Y tiraron y tiraron una y otra vez, pero no pudieron arrancarlo.

De modo que la abuela llamó a la nieta. La nieta tiró de la vieja, la abuela tiró del abuelo, el auelo tiró del nabo. Y tiraron y tiraron una y otra vez, pero no pudieron arrancarlo.

Entonces la abuela llamó al perro. El perro tiró de la nieta, la nieta tiró de la abuela, la abuela tiró del abuelo, el abuelo tiró del nabo. Y tiraron y tiraron una y otra vez, pero no pudieron arrancarlo.

Entonces el perro llamó al gato. El gato tiró del perro, el perro tiró de la nieta, la nieta tiró de la abuela, la abuela tiró del abuelo, el abuelo tiró del nabo. Y tiraron y tiraron una y otra vez, pero no pudieron arrancarlo.

Entonces el gato llamó al ratoncito. El ratoncito tiró del gato, el gato tiró del perro negro, el perro tiró de la nieta, la nieta tiró de la abuela, la abuela tiró del abuelo, el abuelo tiró del nabo. Y tiraron y tiraron, con todas sus fuerzas, hasta que por fin (púmbate) . . . .¡arrancaron el nabo! ¡Y qué maravilla era aquel nabo!

Más tarde, hicieron con él una rica sopa. Y hubo suficiente para el abuelo, para la abuela, para la nieta, para el perro, para el gato y para el ratoncito… ¡Y aún sobró un poquito de sopa para la persona que les acaba de contar este cuento!

Adaptación de la fuente: Blog Pazuela

1. La versión de las escuelas del bicentenario, contiene más personajes.
2. Adaptación con guión para teatro de Esther de Elejabeitia Neyra, 
3. Blog con cuento en inglés, ruso y checo. (créditos de la imagen)

7.2.14

Dos herramientas y reflexiones para comprobar si es plagio

Al leer algunos trabajos que me presentan los alumnos pienso que no hay concordancia entre los párrafos o no es el mismo estilo literario.

Buscando mayor información sobre el tema comparto algunas de las reflexiones de un artículo de la UPC, Universidad de Alicante.

Para despejar estas dudas siempre es bueno tener a mano algunas de estas herramientas:

La primera acción y más sencilla es pegar el párrafo entre comillas en Google directamente.

La segunda opción sería utilizar páginas Web dedicadas a descubrir las coincidencias. En Internet existen varias entradas sobre el plagio, yo comentaré las que son gratuitas y sencillas según mi punto de vista:

Plagium: Es una herramienta en línea. Es muy sencillo, está orientado a analizar párrafos. Se debe pegar el párrafo en el recuadro y darle a buscar. Luego indica la o las URL/s  que coinciden.

CopioNIC: Un software desarrollado por Citilab, que busca coincidencias entre archivos y soporta los siguientes formatos pdf, html, htm, doc, ppt, pps, xls, docx, xlsx, pptx, odt, ods, odp, txt y rtf. Debemos crear una cuenta. Después de darnos de alta podemos subir un archivo para que lo analice. En su análisis nuestra el porcentaje de las coincidencias encontradas y las posibles fuentes. Está más orientado a revisar archivos completos.

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