La iniciativa nace de una demanda concreta de la comunidad: organizar, preservar y activar los materiales de memoria oral, patrimonio local y archivo comunitario que distintas personas del municipio han generado y conservado durante años.
Fotografías, relatos, publicaciones locales, recuerdos personales, conocimientos sobre edificios y espacios significativos forman parte de un patrimonio que puede desaparecer, quedar disperso o permanecer limitado a círculos muy reducidos. Veus de Palau parte de la idea de que estas memorias constituyen conocimiento compartido y pueden incorporarse a la biblioteca como un fondo vivo, accesible y conectado con el territorio.
Un proyecto construido desde la memoria de la comunidad
Más de trece personas han contribuido a la creación de los contenidos del proyecto. Su participación no se ha limitado a explicar recuerdos o prestar su voz para una grabación. Las personas participantes han intervenido en un proceso de investigación documental y comunitaria orientado a reconstruir y comunicar diferentes aspectos del patrimonio de Palau-solità i Plegamans.
Para elaborar los relatos, consultaron revistas culturales locales y materiales del fondo bibliográfico de la Biblioteca l’Alzina. Esta información se contrastó con sus propias experiencias, recuerdos y conocimientos sobre el municipio.
A partir de este trabajo, el grupo seleccionó doce espacios patrimoniales, identificó las historias que consideraba relevantes, redactó los relatos y creó las pistas que posteriormente formarían parte de los itinerarios.
El proceso permitió poner en diálogo diferentes fuentes de conocimiento: los documentos conservados en la biblioteca, las publicaciones culturales del municipio, la memoria de las personas participantes y las experiencias vinculadas a los lugares.
De esta manera, el patrimonio no se presenta como una colección de datos cerrados. Se construye a través de recuerdos, interpretaciones y conversaciones que permiten comprender cómo han cambiado los espacios y qué significado tienen para quienes los han habitado.
La biblioteca como espacio de mediación
La Biblioteca l’Alzina ocupa un lugar central en el proyecto. Su función va más allá de conservar documentos o facilitar el acceso a la información. La biblioteca sistematiza el fondo, conecta recursos dispersos y crea las condiciones para que el conocimiento generado pueda circular y utilizarse.
Veus de Palau muestra cómo una biblioteca puede actuar como agente local de memoria, aprendizaje y participación. Los materiales creados se integran en sus colecciones y se transforman en recursos que podrán ser utilizados por ciudadanía, centros educativos, entidades y grupos comunitarios.
La biblioteca se convierte así en un punto de encuentro entre pasado y presente, entre documentación y experiencia, y entre conocimiento académico y saberes locales.
También desempeña una función importante en la continuidad del proyecto. Los recursos no quedan vinculados únicamente a una actividad puntual. Se preservan, se organizan y se ponen a disposición de la comunidad para que puedan seguir generando conversaciones, recorridos y nuevas interpretaciones.
Una red de colaboración local
El proyecto se ha construido mediante la colaboración entre diferentes agentes del municipio y de la universidad.
La Biblioteca l’Alzina coordina la organización y preservación del fondo y actúa como espacio mediador. El Casal de la Gent Gran facilita la participación de las personas mayores y contribuye a movilizar sus conocimientos y experiencias. Ràdio Palau ha realizado la grabación profesional de las voces, mientras que el Punt TIC acompañó la fase inicial de creación de los contenidos.
Desde la Universitat Autònoma de Barcelona se ha desarrollado el diseño metodológico, la coordinación entre las instituciones participantes, el seguimiento del proceso de cocreación y la preparación de los recursos para su publicación y activación comunitaria..jpeg)
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Como directora del proyecto, he coordinado este proceso procurando que la construcción de los materiales respetara las voces, los tiempos y las decisiones de quienes participaron. También se ha trabajado para garantizar que los contenidos pudieran conservarse, difundirse y reutilizarse en contextos educativos y comunitarios.
Las personas participantes dieron su consentimiento para el uso de sus voces, imágenes y relatos, así como para la difusión pública de los materiales. Esta dimensión ética ha acompañado el proyecto desde su diseño y forma parte de la responsabilidad asociada al trabajo con memorias personales y comunitarias.
Doce voces para recorrer el municipio
Uno de los principales resultados de Veus de Palau es la creación de doce audios y doce vídeos vinculados a diferentes espacios patrimoniales del municipio.
Cada pieza combina información documental, memoria oral y conocimiento situado. Las voces no se presentan como un complemento anecdótico de la historia local. Son una fuente que permite comprender cómo se vivían los espacios, qué prácticas se desarrollaban en ellos y qué transformaciones han experimentado.Los audios han sido preservados en el Depósito Digital de Documentos de la UAB:
Los vídeos se encuentran disponibles en una lista pública:
La publicación abierta facilita que los materiales puedan consultarse desde diferentes lugares, utilizarse en actividades educativas y formar parte de nuevas propuestas relacionadas con el patrimonio y la memoria local.
Tres mochilas para aprender recorriendo el territorio
Los audios, vídeos y pistas creados durante el proyecto se integran en tres mochilas ludicopedagógicas que podrán recogerse en la Biblioteca l’Alzina.
Estas mochilas están pensadas para recorrer el municipio y acercarse a su patrimonio mediante una experiencia activa. Cada recorrido propone observar los espacios, escuchar las voces, resolver pistas, conversar y relacionar la información histórica con el paisaje actual.
El itinerario no funciona únicamente como una visita guiada. Las personas que participan pueden comparar recuerdos, compartir experiencias y generar nuevas interpretaciones sobre los lugares.
La propuesta convierte el municipio en un entorno de aprendizaje situado. Las calles, edificios y espacios patrimoniales dejan de ser únicamente puntos de un mapa y pasan a formar parte de una experiencia construida mediante la memoria, la observación y el diálogo.
Reconocer a las personas mayores como productoras de conocimiento
Uno de los aportes centrales del proyecto es el reconocimiento de las personas mayores como productoras de conocimiento.
Sus recuerdos no se recogen únicamente por su valor testimonial. Se contrastan con documentos, se seleccionan, se organizan y se incorporan a recursos públicos. Las personas participantes intervienen en las decisiones sobre qué contar, cómo explicarlo y qué lugares incluir.
Este proceso permite revisar algunas formas habituales de representar a las personas mayores en proyectos comunitarios. En Veus de Palau participan como investigadoras de su propio territorio, creadoras de contenidos y mediadoras entre generaciones.
Su conocimiento contribuye a preservar aspectos de la historia local que difícilmente podrían recuperarse mediante fuentes institucionales. También permite comprender el patrimonio desde la vida cotidiana, las relaciones comunitarias y los significados atribuidos a los espacios.
Un modelo transferible a otros municipios
El interés metodológico de Veus de Palau reside en la articulación entre memoria oral, patrimonio, biblioteca y aprendizaje situado.
El proyecto ofrece un modelo que puede adaptarse a otros municipios interesados en trabajar con archivos comunitarios, relatos locales y participación ciudadana. Su estructura puede aplicarse en bibliotecas, centros culturales, archivos, asociaciones vecinales o proyectos educativos vinculados al territorio.
La experiencia muestra la importancia de combinar investigación documental, participación comunitaria, mediación cultural y publicación abierta. También evidencia que la preservación de la memoria adquiere mayor sentido cuando los materiales vuelven al territorio y pueden ser utilizados por quienes forman parte de él.
Ciencia abierta y devolución comunitaria
Veus de Palau incorpora una concepción de la ciencia abierta conectada con la participación y la transferencia.
Los resultados se publican en repositorios públicos, pero la apertura no termina con la posibilidad de descargar un archivo. Los materiales se incorporan a la biblioteca, se transforman en experiencias educativas y se ponen en circulación mediante itinerarios, mochilas y actividades comunitarias.
La devolución del conocimiento forma parte del propio proceso. Las personas que participaron pueden reconocer sus voces y aportaciones, mientras que otras generaciones pueden utilizarlas para conocer, interpretar y discutir la historia del municipio.
El impacto social del proyecto se concreta en la preservación de conocimientos que podían quedar dispersos, en la creación de oportunidades de socialización y aprendizaje intergeneracional y en el fortalecimiento de los vínculos entre biblioteca, universidad y comunidad.
Veus de Palau propone una manera de entender el patrimonio como una construcción compartida. Las memorias se conservan para seguir circulando, las voces se incorporan al archivo para continuar generando diálogo y la biblioteca se convierte en un espacio desde el que aprender a mirar y recorrer el territorio.
El proceso y sus principales características también están documentados por la Diputación de Barcelona:

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